Las Chicatas y el desierto de Atacama

Las Chicatas son mucho más que un equipo de corredoras: son un colectivo de mujeres dispuestas a ampliar los límites de lo posible. En 2025 participaron en la edición chilena de The Speed Project y atravesaron uno de los entornos más extremos del planeta: el desierto de Atacama. Una carrera de relevos de 500 km, a una altitud media de 3.700 metros y con picos de 4.400 metros, sumada a cambios bruscos de temperatura: un desafío verdaderamente extraordinario en el que cada paso supone una lucha contra los elementos.

Más que una hazaña deportiva, fue una aventura humana y deportiva que puso a prueba la resistencia, la capacidad de superación y la solidaridad hasta el límite. A lo largo de la travesía, defendieron el deporte femenino y apoyaron a la organización "À Chacun Son Everest," que ayuda a mujeres en remisión de un cáncer de mama.

Rendimiento y entorno

¿Cómo reaccionó vuestro cuerpo a la altitud y a las condiciones extremas del desierto? ¿Tuvisteis que ajustar la gestión del esfuerzo sobre la marcha?

Algunas notamos los efectos de la altitud: falta de aire, problemas digestivos y el cansancio añadido de hacer running a gran altura. Pese a algunos contratiempos, nuestro cuerpo respondió mejor de lo que esperábamos. Los días de aclimatación previos a la carrera nos ayudaron mucho a adaptarnos a las distintas condiciones. En cuanto a la temperatura, habíamos estudiado las variaciones para llevar el equipo adecuado, pero el cambio de 29 grados, de -1 a 28 °C, nos sorprendió igualmente y añadió más cansancio. Teníamos un plan de carrera inicial que contemplaba estas condiciones, pero íbamos consultándonos durante la carrera: acortábamos un relevo si el cansancio apretaba demasiado, lo alargábamos si alguna se sentía más fuerte o sustituíamos a una compañera cuando hacía falta.

¿Qué estrategias utilizasteis para mantener un ritmo competitivo pese al cansancio y la falta de sueño?

Optamos por relevos muy cortos para cada corredora y dividimos el equipo en dos grupos para poder descansar más tiempo entre bloques de relevos, con siestas de 30 minutos.

Ahora que lo veis con perspectiva, ¿habríais hecho algo diferente en vuestra preparación física o mental?

Sinceramente, nos preparamos tan a fondo para cualquier situación y la carrera salió tan bien que no cambiaríamos nada.:)

Aventura y superación de límites

Un reto así es tan mental como físico. ¿En qué momento tuvisteis que sacar fuerzas de donde no las había?

Sin duda, durante los tramos nocturnos, especialmente la segunda noche. Más allá del cansancio físico acumulado, hacer running por tramos rectos de carretera completamente a oscuras, sin puntos de referencia y con un frío glacial, fue duro. Pero nos apoyamos sin descanso, nos animamos cuando flaqueaba la motivación y pusimos a todo volumen en el coche una lista de canciones increíble para afrontar con ganas el siguiente relevo.

¿Hubo algún momento en el que tomasteis verdadera conciencia de la magnitud de vuestro logro?

A unos 60 km de la meta, recibimos una captura de pantalla con la ubicación de los equipos y nos dimos cuenta de que íbamos segundas en la clasificación general. Por delante estaba un equipo mixto chileno que conocía el terreno a la perfección. Fue entonces cuando comprendimos que nuestra estrategia y organización habían dado resultado y, sobre todo, que nuestro inquebrantable espíritu de equipo y nuestras ganas de competir nos estaban llevando hasta la meta.

Apoyo y equipamiento

¿Qué equipamiento os resultó imprescindible para afrontar unas condiciones tan extremas? ¿Hubo algún artículo cuya utilidad os sorprendiera?

Además de las prendas de compresión y los calcetines que ya conocíamos bien, hubo dos artículos que destacaron especialmente:

  • Cintas para la cabeza imprescindibles, perfectas tanto para el frío como para el calor.
  • Chaquetas térmicas de alto rendimiento, ideales para hacer running con frío: nos mantenían abrigadas sin sudar en exceso ni enfriarnos entre relevos.

¿Cómo os ayudó el apoyo de COMPRESSPORT a optimizar vuestra recuperación y comodidad durante la carrera?

COMPRESSPORT ofrece una gama muy completa de equipamiento y productos para la recuperación, que nos ayudó a cuidar hasta el último detalle durante la aventura. La eficacia y la comodidad de los productos marcaron la diferencia, especialmente en el desierto, donde hasta una pequeña molestia puede convertirse en un gran obstáculo. Son productos fiables y versátiles que combinan perfectamente con cualquier conjunto y ofrecen el apoyo necesario. Tanto al hacer running como al descansar, siempre había un accesorio que respondía a nuestras necesidades.

Inspiración y legado

Transmitís un mensaje poderoso para el deporte femenino. ¿Qué impacto esperáis tener en la próxima generación de deportistas?

Esperamos inspirar a todas las mujeres que dudan si lanzarse a aventuras de resistencia: a las que no confían en sí mismas, sienten que no tienen derecho a estar ahí o se enfrentan a barreras externas, ya sean estereotipos sociales o juicios de su entorno. Si nuestro recorrido les da las ganas y la confianza para intentarlo, habremos cumplido nuestro objetivo.

¿Cómo creéis que los deportes de resistencia pueden contribuir al empoderamiento de las mujeres?

La resistencia te enseña a superar tus límites y refuerza una confianza en ti misma que va más allá del deporte. Una mujer que descubre que puede afrontar un reto físico tan intenso se sentirá más fuerte en otros ámbitos de su vida, ya sea para defender su postura en el trabajo, tomar decisiones personales o afrontar los obstáculos cotidianos.

¿Qué consejo le daríais a un equipo femenino que se plantee una aventura de esta envergadura?

Rodéate de las personas adecuadas: las que de verdad creen en ti, comparten tu energía y celebran tus victorias como si fueran suyas. Nosotras tuvimos la suerte de contar con un equipo muy unido y colaboradores comprometidos que nos animaron a perseguir nuestros sueños, por descabellados que parecieran. No hay proyectos malos, solo equipos que necesitan compartir una misma visión.

¿Y ahora qué?

¿Tenéis ya en mente un nuevo reto que pueda igualar o superar esta travesía del Atacama?

¡Ya estamos dándole vueltas a una idea! Atacama fue una aventura única, pero nos hemos enganchado a la emoción de competir en equipo en relevos de larga distancia. Este formato nos lleva a darlo todo mientras compartimos momentos increíblemente intensos. ¡Quizá participemos en la edición francesa si vuelve a celebrarse!

¿Ha cambiado esta experiencia vuestra forma de ver el deporte y la exploración?

Ya nos apasionaba el running, pero esta aventura nos demostró que somos capaces de mucho más de lo que imaginábamos. Nos ha dado aún más ganas de explorar, salir de nuestra zona de confort y seguir poniéndonos a prueba, juntas.

¡Prepárate para tu próxima aventura!

*Créditos de las fotos: Mathieu Lapeyre y Teddy Dewavrin

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